-Dedicado a unos grandes, a few great men.
Tecleamos como posesos
entre mares de ceniceros. Es como un ritmo del swing del ídolo
“Pops”. Oh si, dale negro, tú, que sabes sacarme el ritmo de las
piernas. Sentado y el pie se mueve solo. Esas noches de asfaltos
mojados y de porteros de discoteca con sus abrigos negros, y las
luces de neón que se les reflejaban en las anchas espaldas. Rollin’
calle abajo a ritmos frenéticos, abrazados a las farolas, entre
arcadas de la risa. ¡Íñigo, colega, se te va la puta olla!