lunes, 30 de diciembre de 2013

Whisky con soda

Comenzaba a agobiarse en aquél bar de copas repleto de estudiantes de segundo. Paseó la mirada una vez más por el cada-vez-más-horrible local de paredes empapeladas de color rosa, y el panorama seguía siendo el mismo: chicas rubias y muy chic que no se habían quitado la bufanda a pesar de la potente calefacción y que daban breves sorbitos a la pajita de sus gin-tonics, los chicos que las acompañaban con aires de arrogancia y horrorosos tupés engominados hablando a grandes voces, el cristal de la ventana empañado por el calor humano.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Copas rotas

-Dedicado a unos grandes, a few great men.

Tecleamos como posesos entre mares de ceniceros. Es como un ritmo del swing del ídolo “Pops”. Oh si, dale negro, tú, que sabes sacarme el ritmo de las piernas. Sentado y el pie se mueve solo. Esas noches de asfaltos mojados y de porteros de discoteca con sus abrigos negros, y las luces de neón que se les reflejaban en las anchas espaldas. Rollin’ calle abajo a ritmos frenéticos, abrazados a las farolas, entre arcadas de la risa. ¡Íñigo, colega, se te va la puta olla!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Diciembre

Esta cocina aparentemente indiferente Y el grifo que gotea cada cuarenta y tres segundos. Las baldosas de la pared dicen más de lo que parece. Y los vasos sucios del fregadero, y el microondas entreabierto. Este piso barato de alquiler, vacío, los vecinos que se quejan del ruido. Esta noche de silencio aburrido, y esa chica en la que no paro de pensar.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Despacio

Abandono el esmalte blanco y gastado del borde de la bañera. Totalmente desnudo me enfrento al espejo; limpio el vaho húmedo que se deshace en gotas. Abro el armario y tomo el peine. Antes levanto la tapa del inodoro y me siento. Casi el mismo esmalte que la bañera, pero frío, casi hostil. Tenso el cuerpo, acabo, uso el papel y tiro de la cadena. Vuelvo al espejo, me lavo las manos a conciencia. Sigo desnudo. El ritual de los sábados: ducharse, cagar, peinarse, colocarse la toalla alrededor de la cintura. Vuelvo a limpiar el vaho del cristal. -Ya ha salido el café.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cantando bajo la lluvia

Las 20:34 y un hombre. Una silueta. El chaquetón se tiñe con la noche y un cigarro ansioso. Se consume rápido y el tiempo pasa lento si quieres que pase rápido. Hace frío y las personas pasan. Pero si quieres que pase no pasa, así que espera.

Un baile

Un baile. Camina por la calle sobre charcos de nieve sucia. Llega tarde, va con prisa. La miro desde el balcón. La nieve la envuelve. La nieve cae frenética, desde lejos. Si la miro de cerca cae despacio, despacio… Contraste entre el frío de afuera y el calor de adentro. Vuela su bufanda roja rebelde. Un rayo de sol de vez en cuando se abre paso entre millones de partículas de agua congelada. Es hermoso ver caer la silenciosa nieve desde mi balcón, es hermoso ver pasar a la gente allí abajo, es hermoso ver como cae la nieve en un silencio frenético y fijarse en los copos que caen despacio. La nieve baila. No es como la lluvia; la lluvia es triste y monótona, o es simplemente furiosa y cruel. La nieve no. Una vez vi nevar en la playa. Fue un espectáculo bello. La belleza es inútil… por eso es bella.

sábado, 30 de noviembre de 2013

viernes, 29 de noviembre de 2013

Marcianitos

Un viaje a la luna. La Tierra ahí atrás, como una enorme bola de billar. Sobrecogía mirarla. También hechizaba. El espacio es casi silencioso... inmenso y callado. Lo pensaba mientras flotaba sin gravedad por la cabina de la nave espacial. El silencio misterioso y vibrante que lo envuelve todo.

Sin punto

Iba caminando y el cielo gris eléctrico
las lágrimas del edificio de enfrente asomaban en la única ventana encendida, caminaba con las
manos
en los bolsillos pensando en la muerte y un
pájaro rompía el vuelo y el cielo gris-azul-rojo eléctrico, pasaban coches (mis favoritos los de los
noventa)

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ballantine's

-Acércame la cubitera, dijo mientras destapaba el Ballantine's, volviéndose despacio. En la sala, las chicas cotilleaban y de vez en cuando soltaban algún gritito de sorpresa. Nosotros dos estábamos en la cocina, descansando del alboroto femenino y aprovechando para hablar "de hombre a hombre".