domingo, 15 de diciembre de 2013

Copas rotas

-Dedicado a unos grandes, a few great men.

Tecleamos como posesos entre mares de ceniceros. Es como un ritmo del swing del ídolo “Pops”. Oh si, dale negro, tú, que sabes sacarme el ritmo de las piernas. Sentado y el pie se mueve solo. Esas noches de asfaltos mojados y de porteros de discoteca con sus abrigos negros, y las luces de neón que se les reflejaban en las anchas espaldas. Rollin’ calle abajo a ritmos frenéticos, abrazados a las farolas, entre arcadas de la risa. ¡Íñigo, colega, se te va la puta olla!
Las noches iguales y diferentes, en que la razón perdía sentido. La vida en presente sin siquiera estar en presente. Reducida a un trago o a una calada, y las preocupaciones escapan en la oscuridad brillante y difusa tras una copa de ginebra barata -pásame un hielo anda. Y el presente que se nos iba, derrapando a grandes carcajadas. El escaso dinero se esfuma sin darte cuenta: un cigarrillo tras otro, una cajeta tras otra. Winston. Edu gorroneando, como siempre. Pero una noche es una noche, en teoría. Y los paseos abarrotados por la trave, entre gritos y risas a la carrera.

“Joder tío, si salimos demasiado le cogeremos asco..." "Bah".



J. B. y A. L.