jueves, 5 de diciembre de 2013

Despacio

Abandono el esmalte blanco y gastado del borde de la bañera. Totalmente desnudo me enfrento al espejo; limpio el vaho húmedo que se deshace en gotas. Abro el armario y tomo el peine. Antes levanto la tapa del inodoro y me siento. Casi el mismo esmalte que la bañera, pero frío, casi hostil. Tenso el cuerpo, acabo, uso el papel y tiro de la cadena. Vuelvo al espejo, me lavo las manos a conciencia. Sigo desnudo. El ritual de los sábados: ducharse, cagar, peinarse, colocarse la toalla alrededor de la cintura. Vuelvo a limpiar el vaho del cristal. -Ya ha salido el café.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cantando bajo la lluvia

Las 20:34 y un hombre. Una silueta. El chaquetón se tiñe con la noche y un cigarro ansioso. Se consume rápido y el tiempo pasa lento si quieres que pase rápido. Hace frío y las personas pasan. Pero si quieres que pase no pasa, así que espera.

Un baile

Un baile. Camina por la calle sobre charcos de nieve sucia. Llega tarde, va con prisa. La miro desde el balcón. La nieve la envuelve. La nieve cae frenética, desde lejos. Si la miro de cerca cae despacio, despacio… Contraste entre el frío de afuera y el calor de adentro. Vuela su bufanda roja rebelde. Un rayo de sol de vez en cuando se abre paso entre millones de partículas de agua congelada. Es hermoso ver caer la silenciosa nieve desde mi balcón, es hermoso ver pasar a la gente allí abajo, es hermoso ver como cae la nieve en un silencio frenético y fijarse en los copos que caen despacio. La nieve baila. No es como la lluvia; la lluvia es triste y monótona, o es simplemente furiosa y cruel. La nieve no. Una vez vi nevar en la playa. Fue un espectáculo bello. La belleza es inútil… por eso es bella.