lunes, 20 de enero de 2014

Un lazo azul

Cerré el libro por la página 60, dejando un billete usado del metro de Barcelona como punto. Me entraron unas ganas terribles de encender un cigarrillo, pero no encontré ninguno. Me levanté de la silla y empecé a dar vueltas a la habitación, apartando unos calcetines sucios con el pie. Una rara sensación parecida al hastío me recorría el estómago. De pronto me fijé en una fotografía medio escondida en mi estantería, junto a un libro de poemas de Kerouac y una lata de gasolina para el zippo.

lunes, 13 de enero de 2014

Viaje

Unos leves pinchazos en el antebrazo le despertaron. Se había dormido apoyando la cabeza sobre la muñeca y ahora se le había entumecido. Resopló algo molesto y comprobó la hora en el reloj de pulsera que reposaba en la mesilla de noche. No eran más de las tres y diez de la tarde. El camarote temblaba de manera uniforme y la luz pasaba por los bordes de las cortinillas.

sábado, 4 de enero de 2014

Femme fatale

La he visto apenas unos segundos, enfundada en su cazadora de cuero con solapas, ocupada en encender un cigarrillo mientras salía de la estación del metro. Llevaba esos leggins que enloquecen a cualquiera y unas botas con tachuelas.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Whisky con soda

Comenzaba a agobiarse en aquél bar de copas repleto de estudiantes de segundo. Paseó la mirada una vez más por el cada-vez-más-horrible local de paredes empapeladas de color rosa, y el panorama seguía siendo el mismo: chicas rubias y muy chic que no se habían quitado la bufanda a pesar de la potente calefacción y que daban breves sorbitos a la pajita de sus gin-tonics, los chicos que las acompañaban con aires de arrogancia y horrorosos tupés engominados hablando a grandes voces, el cristal de la ventana empañado por el calor humano.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Copas rotas

-Dedicado a unos grandes, a few great men.

Tecleamos como posesos entre mares de ceniceros. Es como un ritmo del swing del ídolo “Pops”. Oh si, dale negro, tú, que sabes sacarme el ritmo de las piernas. Sentado y el pie se mueve solo. Esas noches de asfaltos mojados y de porteros de discoteca con sus abrigos negros, y las luces de neón que se les reflejaban en las anchas espaldas. Rollin’ calle abajo a ritmos frenéticos, abrazados a las farolas, entre arcadas de la risa. ¡Íñigo, colega, se te va la puta olla!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Diciembre

Esta cocina aparentemente indiferente Y el grifo que gotea cada cuarenta y tres segundos. Las baldosas de la pared dicen más de lo que parece. Y los vasos sucios del fregadero, y el microondas entreabierto. Este piso barato de alquiler, vacío, los vecinos que se quejan del ruido. Esta noche de silencio aburrido, y esa chica en la que no paro de pensar.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Despacio

Abandono el esmalte blanco y gastado del borde de la bañera. Totalmente desnudo me enfrento al espejo; limpio el vaho húmedo que se deshace en gotas. Abro el armario y tomo el peine. Antes levanto la tapa del inodoro y me siento. Casi el mismo esmalte que la bañera, pero frío, casi hostil. Tenso el cuerpo, acabo, uso el papel y tiro de la cadena. Vuelvo al espejo, me lavo las manos a conciencia. Sigo desnudo. El ritual de los sábados: ducharse, cagar, peinarse, colocarse la toalla alrededor de la cintura. Vuelvo a limpiar el vaho del cristal. -Ya ha salido el café.